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Manual de seguridad para viajeros de negocios (I). El hotel.

0 2014-11-26 11:26:19 Redacción Prodein

Este es el primero de una serie de diez artículos en los que les invito a reflexionar sobre la seguridad en los desplazamientos por motivos profesionales. Para ello, se propondrán recomendaciones generales. Le corresponde al lector compararlas con su experiencia y opinión, para así decidir si merecen ser incorporadas a su acervo de seguridad. Se evita, intencionadamente, el lenguaje formal de la prevención de riesgos laborales, pero todo técnico avezado, podrá trasladar fácilmente el contenido de los artículos a su plan de prevención.

Antes de entrar en materia, un breve inciso técnico: Definimos la autoprotección como el conjunto de las medidas de seguridad que adopta una persona. Las primeras de nuestra vida las tomamos de nuestros progenitores y, todas ellas, forman parte de la cultura de una sociedad y son adoptadas por la mayoría de sus individuos. En la foto de la izquierda se recoge una medida, que probablemente es común a todos los lectores y que estuvo, o está,  en su “mochila” de autoprotección.

Conforme la sociedad cambia, o el individuo se desarrolla, la autoprotección también lo hace: unas medidas dejan de ser necesarias y otras nuevas se incorporan. Se trata de un proceso lento, adaptado a los cambios sociales. El problema surge cuando el individuo sufre un cambio brusco de ambiente. En ese momento, puede ocurrir que sus medidas de autoprotección no sean adecuadas y se vea expuesto a situaciones peligrosas, para las que no tiene respuesta. Es lo que ocurre cuando viajamos, por lo que en esos casos debemos preparar una “mochila” especial, adaptada al destino.

Por último, indicar que para la confección de las presentes recomendaciones se considera el riesgo de atentado terrorista como “posible”, y recordar que la conducta que se propone es general, lo que supone que en algunas circunstancias puede ser contraproducente. En caso de duda, o si se prevé exposición a ambientes muy agresivos, se recomienda encarecidamente la consulta a un profesional de la seguridad.

 Comportamiento seguro en el hotel

Una decisión habitual cuando se viaja por primera vez a un país de una cultura extraña es alojarse en hoteles de cinco estrellas superior. Se trata de una buena decisión. Estas cadenas permiten mantener el contacto con la idiosincrasia local, a la vez que ofrecen un ambiente normalizado y, sobre todo, muy seguro. Todos disponen de un excelente equipo de seguridad, al que el huésped puede acudir en demanda de consejo o, incluso, solicitar ayuda para la contratación legal de servicios especializados. Una vez conozcamos la zona, podemos optar por otras alternativas.

 Si el hotel está ubicado en un rascacielos, debe solicitar al personal que le acompañe que le muestre la ficha de seguridad (similar a la de un avión), le indique la ubicación de la máscara de gas y compruebe que el precinto está intacto. Si comparte la habitación o prevé hacerlo, solicite una máscara adicional. No dude en preguntar sus dudas y, si no queda satisfecho, diríjase al personal de recepción que, si es necesario, le pondrá en contacto con el equipo de seguridad. Tenga en cuenta que el comportamiento que debe adoptar en una situación de emergencia en un rascacielos puede ser muy diferente al que usted está acostumbrado.

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